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- Escrito por Ivan Romero
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Trabajo a distancia: transformación necesaria frente a la COVID-19
Por estos días en que la COVID -19 ha trastornado la realidad y el desempeño laboral de muchos en todo el mundo, se ha habla con frecuencia del trabajo a distancia, o sea aquella, modalidad que nos permite ejercer nuestras funciones laborales sin la necesidad de permanecer físicamente en el centro de empleo.
Una alternativa, que ha ganado reconocimiento al amparo de las nuevas tecnologías e Internet, y que ofrece varias ventajas: elimina tiempo de desplazamiento del trabajador desde su casa hasta su puesto laboral, lo que redunda en una mayor eficiencia, algunos refieren incluso que tributa en más productividad pues la persona puede trabajar desde la comodidad de su casa o cualquier otro lugar, sin horarios rígidos. Y por otra parte representa un ahorro significativo para los empleadores en materia de energía, combustibles, alimentación.
Si hablamos de distanciamiento social, de aislamiento en casa para evitar contagios con la COVID-19, y la consiguiente propagación de la enfermedad, entonces el trabajo a distancia viene como anillo al dedo. Su implementación en el contexto cubano y provincial ha avanzado notablemente en los últimos meses. Sin embargo, aún existe resistencia desde las administraciones, las que no valoran el impacto real en el desempeño de sus trabajadores y de la propia entidad.
He conocido criterios como el de una vecina, contrariada porque su jefa le exige casi por capricho, su presencia constante en el lugar donde trabaja, aun cuando ella puede completar informes y documentos desde casa y enviarlos, por medio de su correo Nauta. Es que aún se mide la complejidad de un empleo por el tiempo que se permanece en la entidad, más que por el contenido, los resultados, o la calidad del desempeño.
No es la primera vez que alguna empresa o institución se paraliza por completo ante un evento de COVID-19, un riesgo que pudiera ser menor, si una parte razonable del capital humano cumpliera con sus responsabilidades laborales desde lejos. Ante la elevada incidencia de nuevos casos por el nuevo coronavirus en las últimas jornadas, es precisamente el reforzamiento de esta forma de trabajo a distancia una de las medidas adoptadas por el Consejo de Defensa Provincial para hacer más efectivo el enfrentamiento al complejo panorama epidemiológico.
Es cierto el trabajo a distancia puede ser mal interpretado o utilizado como una alternativa para evadir responsabilidades, cuando no se selecciona adecuadamente quien puede acogerse a él, algo imposible para un obrero a pie obra, la secretaria que asiste al director, o el chofer.
Pero en muchas otras especialidades es posible y necesario. Corresponde entonces valorar opciones, con un diálogo entre empleador y empleado, para implementar esta modalidad flexible y factible, que se adapta a los requerimientos de cada entidad en tiempos de pandemia.
