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Candidatos vacunales, la evidencia de que se puede desde la praxis

Con el cumplimiento de los protocolos debidos donde se incluyen estrictas medidas de seguridad, rigor y organización; se desarrolla en el país la intervención sanitaria para aplicar los candidatos vacunales Abdala y Soberana 02, a grupos y territorios de riesgo, con prioridad, en un primer momento, para los trabajadores del sector de la salud y estudiantes de Medicina.

El actual proceso previsto por los epidemiólogos como campañas de vacunación masivas obedece, en cierta medida, al aumento de contagios de COVID-19 en la Isla en las últimas semanas. Por ello, la aplicación de tres dosis cada 14 días es el inicio de un camino hacia la inmunización con uno de los cinco candidatos vacunales, por citar un ejemplo, que desarrolla una nación única en ese sentido en Latinoamérica y un poco más allá.

En el caso de la provincia de Holguín, la intervención sanitaria con el candidato vacunal Abdala pretende alcanzar en una primera etapa a más de 49 mil personas de diferentes grupos de riesgo en todo el territorio gracias a este inmunógeno.
La vacunación ya es una realidad en más de 70 espacios especializados para realizar la misma, en los tres hospitales provinciales, 42 policlínicos y otros centros de salud; mientras que municipios como Mayarí, Banes, Moa y Holguín son los de mayor cantidad de dosis a suministrar, según el esquema establecido.

La actual campaña de vacunas en nuestro país ha llamado la atención internacional; países como Argentina, Irán y México expresaron su disposición a comprar los, candidatos cubanos; un logro no solo para la ciencia y la salud de los de la “Mayor de las Antillas”, sino también para todo aquel que ha creído desde un primer momento que si se podía.

Por otra parte, la industria farmacéutica cubana aseguró que pueden producirse 100 millones de dosis de Abdala y Soberana 02, al tiempo que se desarrollan los candidatos: Soberana 01, Soberana Plus y Mambisa. Cada uno de ellos sometidos a una evaluación y rigor científico que nos hace sentir más seguros, pero a la vez, nos exige ser más consecuente con nuestros actos ante los efectos sin precedentes propios de una pandemia.