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  • Categoría: Holguín
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Crianza de aves en la Granja Luis Turcios Lima

Reponerse a las adversidades fue el principal desafío de la Empresa Avícola en la provincia de Holguín luego de sufrir los embates del huracán Ike, de Irma y otras contingencias naturales. La realidad de hoy es diferente pues se muestra vitalidad en sus granjas para la reproducción de diversas aves.

El colectivo de trabajadores comprometidos con la tarea de garantizar carne y huevos para la alimentación del pueblo, da fe de tenacidad en el desarrollo pecuario que requiere de constancia y permanencia para lograr tales fines.  

Intensas jornadas y laboreo se percibe en la Planta de incubación Manuel Ascunce Domenech, en el Cruce de El Coco, en el municipio cabecera, una de las unidades de la UEB Agricultura Alternativa, de la Empresa Avícola de Holguín, que garantiza el programa de reproducción de aves semi rústicas, camperas y codornices en territorio holguinero.

Para lograr altos rendimientos en los indicadores de la producción de estas especies se parte del establecimiento de requisitos que condicionan los resultados finales, siendo los principales: disponer de aves con potencial genético, niveles adecuados de bioseguridad y control de enfermedades, así como piensos balanceados que cubran los requerimientos nutricionales de las aves en las distintas etapas de su vida. Variedades de aves como las semi rústicas y las camperas se reproducen en estas granjas.

Con pasión al trabajo Miriam Cabrera, técnica de esta unidad, comenta al equipo de prensa: “Tenemos dos máquinas incubadoras de tecnología china con capacidad para 19 mil 200 huevos. Realizamos marcaje en serie para diferenciar el momento de entrada cada semana a la incubadora y llevamos como una historia clínica. Esa serie pasa 18 días y medio en estas máquinas, donde reciben balanceo cada hora para evitar que el embrión se pegue a la cáscara, y luego pasan dos días y medio en la nacedora, con otros requisitos de temperatura y humedad”.

Para esta experimentada mujer en la actividad, le inquieta: “Resolver el problema del Grupo Electrógeno pues, aunque no hemos tenido grandes apagones, sí ha faltado la electricidad por tres, nueve y hasta 13 horas. Los huevos deben pasar el proceso completo, si se va la corriente en algún momento, se retrasa el desarrollo embrionario o el pollito no se acaba de formar y si está en etapa de nacimiento hay grandes pérdidas”.

La ventilación es indispensable para proporcionar a las aves el aire que necesita, impedir el exceso de humedad y acumulación de gases nocivos. Explica Miriam, “la Higiene es la salud de las aves, es necesario efectuar periódicamente una buena limpieza y desinfección de los locales donde ellas se encuentran albergadas. Las aves situadas en locales bien limpios están siempre en condiciones de producir con mejores resultados”.

La disposición y entrega del colectivo de la planta ha hecho posible la recuperación de varias máquinas, entre ellas una de las denominadas Victoria, que estaba inactiva junto a sus similares obsoletas, pero hoy en total disponibilidad tecnológica para seguir el proceso de incubación.

La Planta de Incubación Manuel Ascunse Domenech perteneciente a la Empresa Avícola de Holguín posee incubadoras de tecnología china con capacidad para 19 mil 200 huevos. Los polluelos, con un día de nacidos, son vacunados y trasladados a la Granja Álvaro Barba Machado, donde inicia el desarrollo de las aves, que serán destinadas al Plan Turquino, los módulos pecuarios y el desarrollo de patios y parcelas familiares.

Esta granja, considerada una de las más eficientes de la provincia, ha vuelto a su esplendor. En 13 naves tiene capacidad instalada para 18 mil polluelos, en estos momentos hay 14 mil animales, y con solo 21 trabajadores aseguran la calidad y vitalidad de los pollitos, la limpieza de las áreas, incluido los pisos de cascarilla de arroz, así como la regulación de la humedad y la temperatura.

En la reciente visita efectuaba por un equipo de prensa se apreció la entrega de 3 mil animales para el Plan Turquino de Mayarí, y así lo hacen cada sábado llevarando polluelos para Cueto, hasta llegar a la mayoría de los consejos populares de los cinco municipios del Plan Turquino, según afirma Rafael Cuervo Martínez, director de la UEB de Agricultura Alternativa.

Una de las misiones fundamentales de la “Álvaro Barba” es formar el remplazo para la Granja “Luis Turcios Lima”, cuya función primordial es la reproducción y el cierre del círculo productivo de este tipo de aves semirústicas, una línea genética más productora de huevos y camperos.

La “Turcios Lima”, el objeto social es obtener huevos fértiles, tampoco descuidan las medidas de higiene y salubridad, para mantener saludables y con buen confort las aves. Aquí un trabajador camina diariamente varios kilómetros para realizar sus actividades de revisión, alimentación, acondicionamiento del área, recogida de los huevos.

Las aves están diseñadas genéticamente, para asimilar pienso industrial pero también masa verde, de plantas como la Moringa y la Leucaena, es parte de la dieta balanceada.  Las aves necesitan tomar agua y en una cantidad de ¼ litro aproximadamente al día. Si hace calor, su consumo medio aumenta considerablemente, por lo tanto, deben ser provista de bebederos con agua limpia y fresca para satisfacer sus necesidades.

La granja tiene una viabilidad del 98 por ciento y los huevos fértiles son recogidos y clasificados todos los días en las mismas naves, se fumigan y van a un cuarto de climatización donde se conservan hasta su traslado a la planta de incubación, allí se monta la serie semanal, para lograr la sostenibilidad de los nacimientos: los lunes los semi rústicos y los jueves los camperos.

La Empresa Avícola de Holguín, la segunda más grande del país, se implica dentro del Programa Nacional de producción de cinco kilogramos de proteína per cápita, de ellos, uno debe ser de carne de ave, y en ello tiene un papel primordial la extensión de la cría de especies resistentes como estas, según especificó Jorge Romero Marrero, director adjunto de dicha entidad.

Fotos: Heidi Calderón Sánchez