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  • Categoría: Holguín
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Seis Columnas que recuerdan un crimen

Cada nueve de diciembre una amplia representación del pueblo holguinero acude a una cita con sus mártires, mediante una peregrinación hasta el monumento de Las Seis Columnas Truncas, sitio donde fueron asesinados en esa fecha de 1957 seis valerosos revolucionarios.

Esta vez se cumple el aniversario 62 del crimen que cobró las vidas de Manuel Angulo Farrán, Pedro Rogena Camayd, Atanagildo Cajigal Torres, Mario Pozo Ochoa, Rubén Bravo Álvarez y Ramón Flores Carballosa,

Ellos fueron apresados en represalia por elajusticiamiento del sanguinario coronel de la tiranía batistiana, Fermín Cowley Gallego, Jefe del Regimiento Militar Número Siete enclavado en la ciudad de Holguín, ocurrido el 23 de noviembre de 1957, a manos de un comando del Movimiento 26 de Julio.

El aborrecible militar acumulaba un abultado expediente de crímenes y atropellos contra la población del norte de la provincia de Oriente, desde que asumió la jefatura de ese regimiento el cuatro de mayo de 1956.

Entre los crímenes cometidos figuraban 16 expedicionarios del yate Corinthia, que venían a sumarse a la lucha contra el régimen en el poder, y  23 revolucionarios asesinados en diciembre de 1956, en un hecho que la historia recoge como Las Pascuas Sangrientas.

Para vengar el ajusticiamiento de Cowley, fue enviado a Holguín desde La Habana el teniente coronel Irenaldo García Báez, con la misión de capturar a los autores de esa acción, y bajo su mando se desarrolló una tenaz persecución, captura y aplicación de crueles torturas a los detenidos.

Los seis revolucionarios resistieron con estoicismo las salvajes torturas a que fueron sometidos, y no dijeron ninguna palabra que pudiera comprometer a sus compañeros de lucha.

Esa firme  postura resultó el detonante para que los esbirros de la tiranía, con el pretexto de trasladarlos hacia la ciudad para celebrarles juicio, los ultimaron en la madrugada del nueve de diciembre a las puertas de Holguín.

En ese sitio se levanta el monumento de Las Seis Columnas Truncas, y hasta allí peregrina el pueblo holguinero cada nueve de diciembre, para ratificar ante sus mártires que su sangre no se derramó en vano, porque viven en la obra por la que entregaron sus vidas: la Revolución cubana.


 

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