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Educación

  • Escrito por Claudia Mara Cruz Escalona
  • Categoría: Educación
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Motivar el magisterio

Los Colegios Pedagógicos Universitarios encuentran en la provincia de Holguín una práctica consolidada y con resultados probados. Ello se debe principalmente al trabajo realizado en cada uno de los preuniversitarios y que tiene como esencia la labor de formación vocacional y orientación profesional de base desarrollada en las instituciones educativas.

Estos tienen como fin incorporar a los estudiantes a las carreras de perfil pedagógico, apuesta por elevar la calidad  del tratamiento docente para contribuir a forjar mejores profesionales y que una vez terminada la formación universitaria retornen a la Enseñanza Media Superior para formar parte de su claustro activo.

“Nuestra provincia, partir del año 2016, ha incorporado más de mil 600 estudiantes al ciclo de la formación pedagógica por esta vía. Es de resaltar el papel desarrollado por la Universidad de conjunto con el Ministerio de Educación, y es una iniciativa de calidad implementar esta tarea en las sedes universitarias municipales, pues existe un mayor nivel de empatía, de aceptación en cada uno de los territorios, apoyado y aceptado por los padres, la familia, la comunidad e incluso los factores políticos. Creo que la experiencia de trasladar los colegios a cada uno de los municipios es algo de avanzada en Holguín”,  explica Luis Felipe Batista Rodríguez, Director Provincial de Educación.

Con el propósito de suplir el déficit en la cobertura docente del territorio se estimula en los educandos el interés por el magisterio desde su inicio en la enseñanza media.  

“Desde que los estudiantes inician en nuestra escuela en décimo grado proyectamos su preparación a través de la creación de sociedades científicas con aquellos que muestren inclinación por las carreas pedagógicas y le vamos inculcando el amor por esta carrera. Además, realizamos diferentes acciones con ellos como preparaciones de clases, de actividades propias que  irán desarrollando con los estudiantes, hacemos mesas redondas para que emitan sus criterios, y orientamos tareas escritas donde manifiestan su interés por el magisterio y su importancia para la sociedad”, agrega Georgina Labrada Labrada, profesora de Español- Literatura del Preuniversitario “Enrique José Varona” del municipio cabecera, una de las instituciones educativas de la provincia donde se implementa esta iniciativa.

Como estrategia fundamental se imparten en el programa de estudio no solo aquellas asignaturas que les permiten completar su formación como bachilleres, sino una serie de conferencias panorámicas en convenio con la Universidad de Holguín (Uho), relacionadas con conocimientos básicos y necesarios para su futura profesión. Entre ellas materias como Psicología, Pedagogía, trabajo político ideológico y la labor ética del maestro.

Desde que se inició esta modalidad de estudio, se han reabierto 17 carreras, integradas por los estudiantes graduados de los colegios. “Este año hemos implementado un proceso de profundización, ya tenemos 310 alumnos captados en onceno grado y hemos definido aquellas carreras que son deficitarias en el territorio de acuerdo al tema de la cobertura. Cuando inició el colegio era un poco más masivo, pues especialidades como Psicología, Inglés y Pedagogía tenían un alto nivel de aceptación. Pero en estos momentos estas carreras ya no las ofertamos, pues consideramos que disponemos de suficientes estudiantes en la universidad.  En cambio, hemos priorizado para el próximo septiembre Matemática, Física, Química, Biología, incluso aquellas modalidades técnicas como mecanización y construcción civil, necesarias para la instrucción en los politécnicos”,  agrega Batista Rodríguez.

De igual manera, la motivación de los futuros maestros constituye el ingrediente básico para el éxito de esta iniciativa. María Karla Reyes Azze, una de las mejores graduadas de duodécimo grado e integrante del Colegio Pedagógico refiere que “mi principal estímulo para estudiarla fue el ejemplo de mi madre, quien durante más de 30 años ha desarrollado el magisterio, también mi padre, mi familia y otras muchas personas siempre me han motivado. En segundo lugar la desvalorización de la profesión que existe en la actualidad. Considero que es trabajo de los jóvenes motivar a otros, renovar la fuerza docente del país, cambiar los métodos educativos y actualizarlos conjuntamente a los tiempos en que estamos viviendo y así garantizar el futuro de la educación en Cuba. Por eso escogí esta carrera”.

 “Es muy importante que los jóvenes sean los protagonistas de la formación del futuro pues serán los continuadores del proceso docente educativo, esenciales para la formación de todo tipo de profesionales de diferentes ramas como la medicina, ingeniería u otras especialidades vitales para el desarrollo de la sociedad. En sus manos y con nuestro impulso  se encuentra el bienestar de nuestro país y de nuestra educación”, apunta Georgina Labrada en su función de formadora y orientadora de la vocación.

Con esta experiencia se valida la necesidad de incentivar el ejercicio del magisterio en Cuba, y que las escuelas sean el germen que lo fomente. Mientras, se trazan estrategias para el ingreso a las carreras pedagógicas y motivar el interés por la profesión. La meta: que cada alumno encuentre frente a su aula maestros de calidad.