- Categoría: Cultura
- Escrito por Lisannia Hidalgo Tamayo
- Visto: 523
Otro punto de vista del movimiento rapero de Cuba
Mirar desde otro punto de vista del movimiento rapero de Cuba e intentar romper convencionalismos, fueron los objetivos de uno de los mayores eventos del país, encargado de aglutinar a los más selectos practicantes del género.
En la ciudad de los parques, durante varios días se desarrolló la 14 Edición del Festival Nacional Rapdicando 2018. Disímiles fueron las actividades planificadas, aunque por problemas logísticos no pudieron materializarse del todo.
Entre las acciones que tuvieron lugar destaca el taller sobre Décimas, creación, y técnicas para la formación de los raperos, impartido por Zulema Gutiérrez y José Luis Serrano, dos reconocidos poetas de nuestra provincia.
¿La esencia ? Pretender acabar con el cliché de raperos consumiendo a raperos sin ampliar el conocimiento, la jerga, y el acervo cultural de los artistas urbanos. Alli también se manejó el criterio de que el rap debe nutrirse del repentismo para acrecentar el diapasón necesario a la hora de improvisar y componer, sin olvidar que el hip hop se basa realmente en contenido.
Cada noche contó con la presentación de agrupaciones musicales, entre ellas, La Químik, además de las gustadas peleas de gallos. Indudablemente, las batallas fueron el mayor atractivo y tras reñidas réplicas, se alzó como ganador del certámen, El artesano, representando a Guantánamo.
Seguir apostando por un arte más comprometido con su público, es uno de los mayores retos del rap actual. Más que expresar temas de la realidad social mediante un discurso directo y alejado de rebuscamientos, sería factible insertar contenido filosófico y reflexivo que pueda llamar la atención de seguidores y espectadores.
