- Categoría: Cuba
- Escrito por Mariannis Alba Correa
- Visto: 13
Fidel rompió todos los esquemas
Cómo dar un calificativo a este hombre universal, que trascendió en el tiempo para convertirse hoy en una figura imprescindible por su gigantesca obra y su legado para las nuevas y futuras generaciones de cubanos. Fidel Castro Ruz de tamaña estatura e integridad, un hombre extraordinario, humanista y solidario. Siempre presente.
Defendió la dignidad de su pueblo, de su patria, y de las causas de la libertad, de la justicia, de la razón, y de la paz en el mundo; donde ha sido un símbolo de lucha por la dignidad nacional y partidario de las justas causas de los pueblos.
El nombre de Fidel permanecerá eternamente en las mentes de las generaciones y será inspiración para todos las naciones que aspiran a la independencia verdadera y a la liberación del yugo del colonialismo y la hegemonía.
Comandante, eres símbolo de resistencia y de lealtad a los principios. Tu prestigio ha superado las fronteras de tu tierra. El líder histórico de la Revolución Cubana, quien tomó las armas a favor de los oprimidos y reivindicó sus derechos a una vida decente.
Nos enseñó a tener confianza absoluta en el triunfo de las ideas, creyó que ellas eran el mejor legado; tenía una convicción profunda en la unidad, y el concepto magistralmente expresado de Revolución.
Los gradecidos te acompañaremos siempre, tenemos el alto honor de poder recordar tu mérito como genio político, como auténtico revolucionario y como intelectual comprometido con su época y con el destino de la humanidad. Fidel rompió el esquema del político tradicional.
Como hombre bueno y con decoro, lo calificó Armando Hart Dávalos intelectual y político cubano: "Los cubanos no olvidaremos jamás su talento, genio y originalidad, porque Fidel fue quien llevó al terreno de los hechos, los métodos y principios capaces de relacionar y articular dialécticamente las ideas del Socialismo con la tradición de la nación cubana, para hacerla triunfar".
Son tantas las razones para recordarte y multiplicarte a través de los años. Tu impronta será luz y tu ejemplo guía. Ese liderazgo comandante, descansa en una autoridad moral construida a lo largo del tiempo sobre la base de un desempeño íntegro y diáfano.
