Con la satisfacción del deber cumplido y la emoción de encontrarse a salvo en su tierra natal arribó a Holguín el primer grupo de especialistas de la salud, que se encontraba trabajando en Bolivia, como parte de la colaboración médica con ese país.
Los galenos expresaron su consternación por la crisis de violencia que vive actualmente la nación andina y agradecieron al Gobierno cubano por la decisión de cuidar su integridad ante la oleada de difamaciones contra los médicos cubanos.
En las próximas horas arribarán los demás colaboradores holguineros que trabajaban en esa hermana nación sudamericana, hasta completar los 38.
El hospital provincial universitario Vladimir Ilich Lenin celebró este 7 de noviembre sus 54 años de inaugurado, formando parte indisoluble de la identidad holguinera y con el mérito de vivir el día a día por la salud y el bienestar del pueblo.
Así se hizo patente durante una semana de múltiples actividades desarrolladas por la efeméride, que concluyó con el acto central, donde fue lanzada la convocatoria para celebrar en el 2020 el aniversario 55 de la primera institución construida por la Revolución en el oriente cubano, con mayor eficiencia en los servicios y aportando más profesionalidad en la atención asistencial de los pacientes.
En ese marco se conoció que el “Lenin” en sus más de medio siglo de trabajo constante hospitalizó a 2 millones 65 mil 523 pacientes, atendió en Cuerpo de Guardia a 12 millones 165, realizó en su unidad quirúrgica 2 millones 353 mil 611 intervenciones y practicó 436 mil 106 partos, con más de 7 mil nacimientos anuales como promedio.
En el orden individual fueron reconocidos con el Premio Lenin por la Obra de la Vida a un grupo de profesionales, entre ellos a al doctor Luis Ríos Abreu, con destacada labor docente e investigativa por más de cuatro décadas, aportes a la especialidad de Nefrología, trasplante renal y hepático; al Especialista de Primer grado en Cirugía Maxilofacial Armando Isaías Lamadrid Mandado, quien por varios años ha combinado con notables éxitos la asistencia médica con la actividad de cuadro.
También fueron merecedores del estímulo el profesor de profesores en Gastroenterología el doctor Enrique Jesús Menéndez García; a la Especialista de Primer grado en Enfermería Materno Infantil y máster en Atención Integral al niño, la seño Marlenis Tomasa Cancino Pérez, jefa del Departamento de Enfermería en el centro, así como a quien se le considera “dueño y alma” de la Sala de Cuidados Coronarios al máster en Emergencia y Urgencias Médicas y Bioética, al Licenciado Tomas Rodríguez Meriño.
Muy especialmente resultó homenajeado con el Premio Lenin el doctor Cástulo Coello de la Cruz, especialista de Segundo Grado en Ginecología y Obstetricia, “por su humildad, modestia, profesionalidad y amor supremo a su profesión y a su Patria” y quien es profesor formador de múltiples generaciones de obstetras de la provincia.
El doctor el doctor Julio Yamel Verdecia, director general del hospital Lenin, al lanzar la convocatoria por los 55 años del “Lenin”, a celebrarlos en el 2020 habló del compromiso que para todos los trabajadores constituye haber sido inaugurado por el Líder Histórico de la Revolución, institución fruto de la solidaridad entre los pueblos. Dijo que llegar a esa fecha debe constituir orgullo y acicate, en busca de satisfacer las demandas de la población.
Pocos olvidan la fecha de nacimiento de este cincuentón. Todos recuerdan la asistencia de miles de personas al trascendental acontecimiento en una amplia explanada, pero pequeña para acoger a las más de 120 mil personas atraídas por el suceso. Unas llegadas allende de los mares, otras desde la capital del país y la mayoría de todas partes de la provincia.
En los días precedentes al hecho Holguín era un hervidero donde sólo se hablaba del acontecimiento. El pueblo estaba de fiesta. Por fin era 7 de noviembre y el nombre de Lenin, escrito en letras blancas enormes en la cima de la Loma de la Cruz era visible desde cualquier punto de la ciudad engalanada, al igual que el otro escrito en la pared principal del imponente edificio por el cual existía toda esa algarabía en las calles.
Unido al suceso que convocaba a tantos estaba la noticia de la presencia de un visitante especial, que ya era seguido y aclamado por el pueblo a su paso: ¡Ahí va el Comandante!, gritaban unos; “el Comandante llegó”, aseguraban otros, “¡Por aquí pasó el Comandante!”, atestiguaban muchos de los que vieran al Líder de la Revolución Cubana poco antes de presidir el acto de la inauguración de la obra más importante que la Revolución había hecho hasta ese momento en el campo de la Salud Pública en el oriente cubano: el Hospital Provincial Universitario Vladimir Ilich Lenin, fruto de la solidaridad entre los pueblos de la extinta Unión Soviética y Cuba.
Cuentan que había mucha expectativa y por eso desde horas muy tempranas del 7 de noviembre de 1965 hombres y mujeres de todas las edades a tomar sitio en los 22 mil metros cuadrados de la plaza acondicionada para la ocasión, donde hoy está la Universidad de Ciencias Médicas de Holguín.
Durante la espera no pocos hablaban del viejo hospital civil y sus poco más de 200 camas, hacinamiento de la institución; la falta de médicos, enfermeras y recursos para atender a una población que cada día crecía más. También rememoraban vicisitudes pasadas para recibir atención médica, hacerse una cirugía o traer una nueva vida al mundo…Así fueron transcurriendo las horas del día memorable hasta que fuertes aplausos, exclamaciones y los vivas a Fidel señalaban la entrada del Comandante en Jefe y la comitiva que lo acompañaba, entre ellos una delegación soviética, presidida por el Viceministro de Salud Pública de la URSS.
El distinguido visitante y el doctor José Ramón Machado Ventura, ministro de Salud Pública de Cuba en esos momentos (1960-67), fueron los oradores que precedieron a Fidel, quien tras saludar a la presidencia, a médicos y estomatólogos que recibirían sus títulos en el Pico Turquino, como parte de la Primera Graduación de profesionales formados por la Revolución y a otras personalidades, sus primeras palabras fueron para los holguineros, los orientales en franca complicidad con su pueblo.
Habló de la génesis de este hospital, de cómo en un principio se concibió para 450 camas y, posteriormente analizaron que eran mayores las necesidades de asistencia médica en la región oriental. Recordó cómo para ese momento el gobierno soviético ya había donado todo el equipamiento, por lo cual el Minsap tuvo que buscar alternativas y con los recursos disponibles ampliar las capacidades del “Lenin” hasta 850 camas hospitalarias. Así abriría sus puertas como el segundo de Cuba en esos momentos y dotado de los equipos más sofisticados de la época.
Durante su discurso Fidel, también, se refirió al personal que trabajaría en la institución y muy, enfáticamente, afirmó que este centro representaba “la solidaridad entre los pueblos y el esfuerzo de la Revolución para atender la salud de su pueblo”.
Testifican que esa noche el Líder de la Revolución cubana fue ovacionado e interrumpido muchas veces por la multitud que seguía sus palabras con detenimiento y entusiasmo. Hoy más de uno de aquellos asistentes a la Plaza tiene a buen recaudo un viejo periódico con varios párrafos subrayados, entre ellos tomé uno a sugerencia de uno de los galenos fundadores del “Lenin”.
“Unos se marchan y otros ingresan; unos se marchan y se inscriben en una lista, y más de 400 médicos- que empezaron a estudiar con la Revolución (Aplausos) se graduarán el día 14 en el Turquino en otra extraordinariamente simbólica y revolucionaria graduación. Es que unos van cuesta abajo por el camino de la vida, sin principios, desmoralizados, y otros van cuesta arriba: Y lo importante es que los que marchan cuesta arriba no solo son muchos más, sino que son mucho mejores que los que marchan cuesta abajo (Aplausos)”.
Finalmente al despedirse del pueblo el Líder preconizó que el “Lenin” sería un gran hospital y prestaría los mejores servicios al pueblo para así corresponder al esfuerzo hecho por los constructores, los técnicos, los obreros que laboraron en su ejecución y al pueblo soviético que facilitara el equipamiento de manera desinteresada, así como el asesoramiento médico en varias de las especialidades desde el inicio cuando comenzaron cerca de 50 doctores y técnicos soviéticos. Y no se equivocó. Más de medio siglo después de aquel vaticinio el gigante de la Salud Pública holguinera acumula cifras que dicen por sí solas de cuánto ha hecho su colectivo, integrado por más de 2 mil trabajadores, entre médicos, enfermeras, técnicos, tecnólogos, ingenieros, obreros y empleados de servicios.
Así desde su estreno empezó a inscribir en su historia hechos únicos en la medicina holguinera y cubana, como el primer trasplante de córnea realizado en Cuba, protagonizado por el doctor Elio Marrero Faz (fallecido); la primera separación quirúrgica de gemelas xifópagas con éxito realizada en América Latina, en 1973 por el DrC Rafael Vázquez Fernández; el inicio en la provincia por aquí de los trasplantes hepáticos y renales por el doctor José Lorenzo Díaz y un equipo multidisciplinario o más reciente aún, los primeros nacimientos de bebés por fertilización in vitro (FIV).
Y para reafirmar cómo este coloso del sistema de sanitario ha llevado las riendas de los servicios médicos en la provincia de Holguín y de otras vecinas están las cifras desde sus inicios hasta ahora: más de 2 millones intervenciones quirúrgicas practicadas, cerca de 10 millones de pacientes atendidos en consulta externa y otro tanto asistidos en el Cuerpo de Guardia.
Dentro del “Lenin” resalta la labor del Centro Territorial Oncológico con consultas, salón quirúrgico y equipos de Radioterapia y laboratorio de Medicina Nuclear, donde han prestado miles de servicios a pacientes de las cinco provincias orientales y salvado la vida de cerca de 14 mil 500 personas con tratamientos complejos. Siempre se ha asegurado que uno de cada tres holguineros ha nacido en la maternidad del Hospital Lenin, donde se realiza el mayor número de parto del país.
También sus salas y aulas han contribuido decisivamente a la preparación del recurso humano de la provincia y de otras del país. Por ejemplo, para Holguín ha representado la graduación de cientos de especialistas en unas 25 especialidades, de enfermeras y otros técnicos.
Otra página meritoria de reconocimiento es su aporte al internacionalismo con cerca de 200 profesionales que han prestado servicios en unos 26 países de América Latina y el Caribe, África y Oceanía. Y pudiéramos seguir enumerando logros, hazañas, pero es que el Hospital Lenin es más que cifras. Es empeño, sacrificio, vida… salud. Es una parte indisoluble de cada holguinero.
El hospital provincial universitario Vladimir Ilich Lenin se engalana para celebrar el aniversario 54 de su inauguración por el Comandante en Jefe Fidel Castro, a cumplirse el próximo siete de noviembre.
Por la ocasión se ha previsto un amplio programa de actividades a desarrollarse del 4 al 9 de noviembre, que contempla desde un homenaje al Líder del Proletariado Mundial, cuyo nombre lleva el centro; reconocimiento a fundadores, profesionales, técnicos y obreros más destacados; labores de apoyo a las inversiones en marcha en la institución, encuentros con la historia, donaciones de sangre hasta el tradicional evento científico.
En estos días varios destacados médicos y enfermeras dictarán conferencias magistrales, como la DrC Pura Avilés, quien disertará sobre la técnica abdomen abierto y la generalización de la investigación, a la que la científica ha dedicado más de tres décadas de trabajo, así como se hablará de marcadores tumorales, la hemorragia intra-ventricular en el neonato menor de mil 500 gramos y otros problemas de salud afrontados por pacientes ingresados en ese centro.
Además, están anunciadas otras actividades, entre ellas exposiciones de literatura actualizada y sobre la labor creadora de obreros de la institución y efectuarán un twitazo el jueves siete, a partir de las nueve de la mañana.
Ese mismo día se celebrarán el acto central por la efeméride en el teatro del centro, donde está prevista la entrega del Premio Lenin por la obra de la vida a un grupo de trabajadores.
En 54 años, el hospital Lenin acumula cifras millonarias de atenciones médicas y servicios prestados. Por sus quirófanos, salas y laboratorios ha comenzado todo o casi todo de la Salud Pública en Holguín: trasplantes de córnea, renales y hepáticos; separación de siamesas, la cirugía videoendoscópica, fertilización in vitro. Además, tiene el mérito de que uno de cada tres holguineros ha nacido en este gigante y miles han salvado su vida.
Es octubre el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, así lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS), marcando en el calendario el día 19 como la fecha en que el mundo se pronuncia en contra de esta triste y cada vez más presente enfermedad.
Este día alrededor del mundo se realizan diferentes actividades: carreras, caminatas y reuniones en las que participan personas afectadas, familiares, amigos y todo el que desee sumarse a esta campaña por la vida.
En el mundo esta enfermedad se reconoce como el tipo de cáncer más frecuente en las mujeres y por ende, la que más vidas roba cada año. Según la OMS el sado de mujeres víctimas del cáncer de mama es de 458 000 en solo un año. Los especialistas plantean que los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. Cuando se detecta a tiempo, se establece un diagnóstico adecuado y se dispone de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas. En cambio, cuando se detecta tardíamente es raro que se pueda ofrecer un tratamiento curativo.
Esta enfermedad no tiene distinción de sexo (aunque es mucho más frecuente en mujeres), ni estatus social; sin embargo los especialistas enfatizan en la necesidad de la detección preventiva y esto requiere de atención médica, algo que en muchos países continúa siendo una cuestión económica también.
Dentro de las medidas preventivas se encuentra el control de los factores de riesgo específicos: ambiente, genética, hábitos de vida; así como una alimentación saludable, actividad física y evitar el sobrepeso y el alcohol.
Existe la técnica de quimioprevención, la cual reduce el riesgo de padecer la enfermedad a partir del consumo de fármacos que limitan su aparición. Pero su investigación y puesta en práctica aún está muy reciente. Por lo general, es más aplicada a personas con antecedentes familiares relacionados con el padecimiento, explica un artículo publicado en telesurtv.net
Por otra parte existe el autoexamen o la autoexploración, donde la mujer (que es quien mejor conoce su cuerpo) revisa periódicamente las zonas palpables de sus senos y puede detectar alguna anomalía, dolor, secreción o algún síntoma alarmante. La autoexploración es sencilla y se puede usar como campaña para que cada vez más personas se unan a esta iniciativa que puede salvar vidas.
Sin embargo, sigue siendo la mamografía el método de exploración más eficaz. Con más del 70% de seguridad, puede reducir la mortalidad por detectar la enfermedad a tiempo y de manera precisa.
En Cuba la salud pública gratuita es uno de nuestros privilegios; las cubanas tenemos a la mano la oportunidad de asistir a los servicios de información, diagnóstico y tratamiento a través del Programa de Detección Temprana del Cáncer de Mama que funciona en todo el país. Muchos especialistas coinciden en que alrededor del 70% de los cánceres de mama son detectados por la propia mujer.
Sin embargo, esta enfermedad representa aún la segunda causa de muerte en el sexo femenino, y aproximadamente un 25% de los casos se diagnostican en etapas III y IV.
Actualmente, Alas por la Vida es uno de los proyectos más sobresalientes llevado a cabo por especialistas y profesionales de nuestro Sistema Nacional de Salud y que logra ya el reconocimiento internacional.
Alas por la Vida reúne a mujeres que han enfrentado el cáncer de mama y pueden llamarse a sí mismas sobrevivientes. El grupo tiene como fin apoyar a las operadas en su reinserción social y reconoce como su sostén principal a la familia. Les brinda a estas mujeres toda la confianza necesaria para que puedan continuar sus vidas sin limitaciones. Es un grupo de amor, apoyo e infinita humanidad.
El rosado es el color que representa la lucha contra el cáncer de mama y cada 19 de cotubre las calles se llenan de las distintas tonalidades del rosa. El color se puede encontrar también en los programas de televisión, las propagandas que llaman a la conciencia y a la prevención temprana, videos promocionales, cantantes, músicos, escritores, realizadores audiovisuales y muchos más que acuden a su sensibilidad más genuina para sumarse a esta campaña. El mundo grita a las mujeres el cuídate más estremecedor y la esperanza siempre será que todas puedan salir victoriosas de esta encerrona del destino.