- Escrito por Roberto Ortíz del Toro
- Categoría: Historia
- Visto: 422
Vilma, una vida consagrada a la Revolución
El 18 de junio de 2007 dejó de existir físicamente Vilma Espín Guillois, una mujer que a su paso por la vida, se ganó la admiración, el cariño y el respeto de su pueblo, al que consagró lo más puro de sus ideas revolucionarias.
Y aunque han transcurrido siete años desde entonces, se habla de Vilma con un sentimiento de gratitud por la obra que dejó para la posteridad, en especial dentro de las masas femeninas, de las cuales fue, es y será por siempre guía indiscutible la eterna presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).
El siete de abril de 1930 nació en Santiago de Cuba esta genuina representante de la mujer cubana, dotada de una serie de virtudes que marcaron su existencia y le granjearon el cariño, el respeto y la admiración que despiertan al tan solo mencionar su nombre.
A Vilma se le recuerda como la destacada estudiante de Ingeniería Química en la Universiad de Oriente; la luchadora clandestina en estrecha colaboración con Frank País; la guerrillera del Segundo Frente Oriental; y tras el triunfo de la Revolución cubana como la mujer que consagró su vida a luchar por las reivindicaciones femeninas, tanto en Cuba como en el plano internacional.
