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Historia

  • Escrito por Roberto Ortiz del Toro
  • Categoría: Historia
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Fernando Chenard Piña en el centenario de su natalicio

Este cuatro de febrero arribamos al centenario del natalicio de Fernando Chenard Piña, revolucionario cubano asesinado tras el asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, en Santiago de Cuba, en cuyo homenaje se instituyó el Día de los Trabajadores  del Sindicato del Comercio, la Gastronomía y los Servicios.

Chenard Piña nació en La Habana el cuatro de febrero de 1919, y desde muy joven se dedicó a materializar sus ideales revolucionarios, centrados en la lucha por la libertad de su amada Patria.

Cuando tenía 20 años de edad trabajó en una bodega y luego organizó el Sindicato de Obreros y Empleados del Comercio de Víveres al detalle y sus Anexos, a la vez que militaba en el Partido Unión Revolucionaria Comunista.

Simultáneamente con las actividades sindicales y partidistas, ejerció el periodismo, desempeñándose como director, administrador, reportero y redactor de El Dependiente, órgano de su sindicato en La Habana, organización de la cual fue el secretario general hasta 1944, cuando renunció al ya entonces Partido Socialista Popular, a la vez que abandonó el sector del comercio de víveres.

Para garantizar sus ingresos económicos montó un taller y laboratorio y se dedicó a la fotografía de prensa por cuenta propia, mientras que en el orden político se afilió al Partido Ortodoxo, y a la muerte de Eduardo Chibás se vinculó con Fidel Castro en sus denuncias contra el gansterismo y la corrupción imperantes en el gobierno de Carlos Prío Socarrás.

Un ejemplo de su desinterés y compromiso con la causa libertaria,  lo ofreció este joven revolucionario cuando ante la escasez financiera para adquirir armas  para derrocar al gobierno batistiano, vendió las cámaras y equipos fotográficos de su propiedad,  y entregó a Fidel los mil pesos recaudados de esa forma.

En la medianoche del 25 y 26 de julio de 1953, Chenard estuvo entre los revolucionarios acuartelados en la Granjita Siboney para partir hacia el asalto al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, y fue asignado al grupo que penetraría a la fortaleza militar por la posta 3.

Una vez fracasada  la acción militar, Fidel le encomendó trasmitir la orden de retirada a Abel Santamaría, que se encontraba al frente de los combatientes que ocupaban el hospital civil, misión que no pudo cumplir pues fue apresado, trasladado al cuartel, y allí torturado y asesinado por los esbirros de la tiranía batistiana. Tenía al morir 34 años de edad.

Una muestra de su entrega a la causa de la Revolución la ofreció Chenard Piña, cuando herido en la cabeza, tras participar en una manifestación contra el régimen tiránico, le dijo a su hermana: “Si yo me salvo, y esto se pierde, puedes ponerte luto por la Patria, si yo muero, y estose salva, vístete de rojo, que ha triunfado la Patria.”