- Escrito por Roberto Ortiz del Toro
- Categoría: Historia
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El preludio de la invasión mercenaria por Playa Girón
Este 15 de abril se cumplen 58 años del sorpresivo ataque a los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba, por parte de aviones mercenarios que pretendían diezmar la reducida fuerza aérea de Cuba, para propiciar así el desembarco por Bahía de Cochinos.
Era el amanecer del 15 de abril de 1961, y los criminales bombardeos a esas bases aéreas causaron varios muertos y heridos; pero a pesar del factor sorpresa los atacantes fueron repelidos y obligados a retirarse, y una de las naves resultó incendiada y se precipitó al mar.
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, máximo líder de la Revolución Cubana aseveró ante lo sucedido: "Si este ataque aéreo fuese el preludio de una invasión, el país en pie de lucha resistirá y destruirá con mano de hierro cualquier fuerza que intente desembarcar en nuestra tierra".
En la mañana de aquel día se iniciaban las sesiones de trabajo de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que en su agenda procedería al análisis de la convulsa situación existente en la República del Congo.
En ese contexto el canciller cubano Raúl Roa García, alzó su voz en el plenario de la ONU, para acusar por esa agresión al gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, y lo calificó como “el máximo responsable de este brutal atentado a la integridad territorial, independencia y soberanía de Cuba, que pone en peligro la paz y seguridad internacionales”.
De esa manera Cuba insertaba en la agenda de la ONU el tema de la vil agresión mercenaria yanqui, mientras en el país se decretaba el estado de alerta, el pueblo se movilizaba para defender sus conquistas al precio que fuera necesario, y se adoptaban las decisiones para repeler la inminente invasión que pretendía derrocar a la Revolución triunfante en enero de 1959.
Entre las víctimas de los bombardeos a las bases aéreas estuvo Eduardo García Delgado, un joven instructor de artillería de 23 años de edad, en Ciudad Libertad, que al sentirse mortalmente herido, escribió con su propia sangre un nombre: Fidel, Impresionado por aquel gesto, el Poeta Nacional Nicolás Guillén, le dedicó el poema titulado “La sangre numerosa” del cual reproduzco los siguientes versos:
"Cuando con sangre escribe FIDEL, este soldado que por la Patria muere, no digáis miserere: esa sangre es el símbolo de la Patria que vive,Ya nadie habrá que pueda parar su corazón unido y repartido. No digáis que se ha ido: su sangre numerosa junto a la Patria queda".
