- Escrito por Aliuvan Moreira Mato
- Categoría: Historia
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Un alzamiento con aroma de tabaco
Un tabaco guardó el secreto por varios días hasta llegar a la isla, desde el más poderoso de los imperios. El 24 de febrero de 1895 se reveló el enigma que puso en pie de guerra, una vez más, a los que esperaban ansiosos en el campo insurrecto, por el toque de ¡A degüello!
Por toda la geografía cubana se diseminó la estrategia diseñada por el Apóstol desde las mismas entrañas del monstruo que ya conocía. Un periodista cubano le acompañó en su empeño de poner fin a una etapa mustia de la historia de Cuba. Correspondió a Juan Gualberto Gómez poner en boca de todos, la orden de alzamiento.
En las tres regiones del país se ensillaron los caballos, desenvainaron los machetes y los revólveres anunciaron el reinicio de las guerras por la independencia de Cuba.
