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Historia

  • Escrito por Roberto Ortiz del Toro
  • Categoría: Historia
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Las Marianas, mujeres en combate

El cuatro de septiembre de 1958, tras una reunión sostenida por Fidel con su Estado Mayor, se constituyó en La Plata, Sierra Maestra el pelotón femenino denominado Mariana Grajales, hecho que significó un genuino ejemplo de confianza del Comandante en jefe del ejército rebelde en la mujer cubana.

El pelotón de Las Marianas estuvo integrado por 13 mujeres que rompiendo con la oposición de criterios machistas de los propios combatientes  rebeldes, empuñaron los fusiles y participaron en acciones combativas  a la par de los hombres.

La organización del pelotón fue muy rápida. Lo integraron 13 compañeras: las tenientes Isabel Rielo Rodríguez y Delsa Esther Puebla Viltres, Teté, como jefa y segunda jefa respectivamente; Olga Guevara Pérez, Eva Palma Rodríguez, Lilia Rielo Rodríguez, Rita García Reyes, Angelina Antolín Escalona, Edemis Tamayo Núñez, Norma Ferrer Benítez, Flor Pérez Chávez, Juana Peña Peña, Orosia Soto Sardiña y Ada Bella Acosta Pompa.

Aunque no aparece en la relación, la combatiente Lilia Rielo Rodríguez reveló en cierta ocasión que también integró esa fuerza femenina Clodomira Acosta Ferrals, quien tras ser designada tuvo que partir hacia La Habana a cumplir una misión y fue capturada y asesinada junto a Lidia Doce Sánchez.

Cuentan que fue tal la resistencia a la creación del pelotón femenino que  hubo hasta quien preguntó por qué, si aún había hombres desarmados, iba a dársele un fusil a una mujer, y el Comandante en Jefe respondió: ¡Porque son mejores soldados que tú!

El bautismo de fuego de las Marianas se produjo en el combate de Cerro Pelado, y aunque algunos presagiaban que retrocederían o soltarían las armas, las mujeres dieron  una verdadera muestra de valor y elevado espíritu combativo.

Atendiendo a la destreza que poseían como tiradoras, cuatro de esas combatientes, las hermanas Isabel y Lilia Rielo, Esther Puebla (Teté, actual General de Brigada y Heroína de la República de Cuba) y Edemis Tamayo “La Gallega”, bajo el mando de Eddy Suñol, fueron enviadas a fundar en tierras holguineras el IV Frente “Simón Bolívar.

De su comportamiento como guerrilleras dan fe los siguientes ejemplos. Durante un enfrentamiento con fuerzas de la tiranía en La Presa, sitio cercano a la ciudad de Holguín, ellas quedaron aisladas del resto de la tropa, pero decidieron pelear hasta las últimas consecuencias. Los soldados enemigos al ver que combatían contra mujeres, terminaron desmoralizados.

También en el lugar conocido por Los Güiros peleando contra dos camiones de guardias, Suñol resultó herido  y las valerosas Marianas asumieron el mando de la acción, que terminó en victoria.

El resto de Las Marianas que permanecieron en la Columna Rebelde comandada por Fidel, también protagonizaron acciones combativas que pusieron muy en alto el coraje y el valor de las mujeres cubanas.

Tras el triunfo de enero de 1959, Las Marianas se convirtieron en millones de mujeres que han sido protagonistas, a la par de los hombres, de una Revolución dentro de la Revolución.