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  • Categoría: Fotorreportajes
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Llanto y tristeza se apoderan de Holguín

Hay días, como estos, en que uno no sabe si la palabra precisa está puesta en el lugar que debe, si con lo que se dice o se escribe, uno logra apaciguar el dolor o lo acrecienta.

Cuba, Holguín está de luto, conmocionada y triste. Hay gente que llora a un ser querido –o a varios–; otras, rezan; algunos callan y, en su silencio, abrazan a los vecinos que no encuentran espacio para abrigar tanta congoja; o se mudan a las casas de los dolientes, para ocuparse de lo que las lágrimas no les permiten hacer.

Hay un acompañamiento que va más allá de la presencia física: se nota en los ojos, en las manos que aprietan otras manos, en el café recién colado para los que llegan. En todo.

En la calle no se habla de otra cosa; no por morbo, sino por dolor. Los hogares de quienes sufren la pérdida de uno o varios familiares, así como de aquellos que se sostienen en la fe de la recuperación de las sobrevivientes, se mantienen repletos de gente solidaria.
Así ha sido en esta provincia desde que se conociera la noticia del fatídico accidente de avión que cobrara la vida de un centenar de personas, entre ellas, más de 60 holguineros, provenientes de casi 10 municipios.

En el reparto Vista Alegre, zona de residencia de Nelson Casanova Torres, delegado de la circunscripción, la comunidad se unió al pesar de dos familias que sufren la pérdida de sus hijos, prodigando todo tipo de ayuda humanitaria.   

 

 

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