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  • Categoría: Fotorreportajes
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Entre espinas y coronas

Sus intensos colores llaman la atención de todos. Ramas gruesas y espigadas, hojas ovaladas y brácteas rojas, naranjas, amarillas o matizadas, hacen de esta un planta muy original.

Euphorbia milii, corona de espinas o corona de Cristo, como se conoce en Cuba, es una planta endémica de Madagascar, pero hoy en día es fácil encontrarla en muchos otros países de clima tropical y subtropical.

La corona de Cristo es un arbusto semi suculento espinoso, que crece de 3 a 4 pies de altura. Las espinas (que suelen medir entre 1-1,5 cm de largo) cubren todo el tronco y las ramas.

Lo que aparentan ser las flores de esta planta son realmente brácteas que simulan dos pétalos redondos y pueden ser de distintos colores: rosado, rojo, naranja, blanco, amarillo o matizado. Las flores reales son muy pequeñas y crecen diminutas entre las dos brácteas.

Sus hojas, de color verde brillante, crecen a lo largo del tallo. Las inferiores se caen naturalmente a medida que la planta envejece, y no vuelven a crecer. Esto le da un aspecto interesante a la corona de Cristo.

Igual que muchas otras plantas ornamentales, contienen una savia que puede ser algo tóxica. La savia es el líquido blancuzco y lechoso que corre por las venas de algunas plantas. En el caso de la corona de Cristo, la savia puede crear irritaciones severas en la piel.

La floración de la euphorbia milii puede ser durante todo el año, en dependencia de las características climáticas. En algunos lugares florecen en verano y primavera. Para que florezca mejor es necesario que estén expuestas al sol, además se pueden colocar en semisombra para un mejor crecimiento.
Si la deseas mantener en interiores todo el tiempo, debes colocarla al lado de una ventana donde entren los rayos del sol. Asegúrate de que los riegos sean mínimos, pues los excesos de agua pueden hacer que se pudran los tallos y se le caigan las hojas de forma prematura.
Lo más importante en cuanto al terreno es que este no acumule agua, el terreno ideal debe estar compuesto de arena, tierra con algo de composta orgánica y gravilla, que ayudarán a que el sustrato tenga buen drenaje.

La propagación de la corona de Cristo es bien fácil, ya que se puede propagar por esqueje. Simplemente corta alguno de los tallos o espigas, dale tiempo a que se seque la savia en la parte donde hiciste el corte y entierra este tallo en un tiesto con tierra húmeda.

La fácil adaptación a climas cálidos, su atracción por el sol, los pocos cuidados que requiere, la simple manera de propagarla y su belleza exclusiva, son características que han convertido a la corona de espinas en una planta muy popular en Cuba; se encuentra en parques, jardines, terrazas y es, sin dudas, una excelente planta ornamental para cualquier espacio.

Ficha de la Corona de Cristo

  • Nombres comunes: Corona de Cristo, corona de espinas, espinas de Cristo
  • Nombre científico: Euphorbia milii
  • Origen: Madagascar
  • Altura: 3 a 4 pies (1m.)
  • Tolerancia a sequía: Excelente
  • Iluminación: Pleno sol a sombra parcial
  • Temperatura mínima: 45ºF (7.2ºC). No soporta heladas
  • Flores: Rojo, anaranjado, rosado, melocotón, blancas y amarillas
  • Vida silvestre: Atrae abejas, mariposas y aves
  • Tiempo de floración: Todo el año en condiciones ideales
  • Propagación: Esquejes, semillas e injertos

Información:
https://www.ecured.cu/Corona_de_cristo
plantasdejardin.com