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Entrevistas

  • Escrito por Calixto González Betancourt
  • Categoría: Entrevistas
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El deporte es mi vida

Para conocer o confirmar el resultado de cualquier deporte y categoría, análisis y proyecciones en esos asuntos, la fuente segura y necesaria en Holguín es Alberto Gijón Rodríguez, un trabajador consagrado y de larga data en el organismo deportivo de esta provincia, donde desempeña hace varios años, la responsabilidad de Jefe del departamento de Alto Rendimiento.

El banco de información que controla y archiva lo convierte en un funcionario muchas veces asediado o requerido por la prensa y otros especialistas de su organismo.

Se distingue por su cordialidad y disposición para ofrecer una información, dato o cifra solicitada. Mucha paciencia exhibe cuando se le insiste en aclarar alguna duda y en la búsqueda de un dato no conocido. Si no es posible dar respuesta inmediata a la problemática planteada, muestra preocupación, persiste  hasta resolver el reclamo.

Al llegar en una ocasión más a su oficina en el estadio Mayor General Calixto García Iñiguez y luego de los saludos, Gijón preguntó qué información necesitaba. Se mostró sorprendido al comunicarle que esta vez quería conocer de su trayectoria en el deporte.

¿Primero fuiste deportista?

Por ahí comencé. Fui captado para el tenis, mientras cursaba el séptimo grado, con 11 años de edad, en la  escuela Juan José Fornet en la ciudad de Holguín. Yo vivía en el reparto Alcides Pino,  desde que nací en 1962. Con frecuencia iba al Club Atlético Paquito Bernabé en la ciudad de Holguín  para ver lides y entrenamientos de los tenistas. Al observar mis visitas continuas, el técnico Gilberto Calatayú me propuso practicar esa disciplina en el área que funcionaba en esa instalación, lo que acepté con entusiasmo. Durante tres años permanecí en el área, hasta que fui promovido a la Eide Pedro Díaz Coello. Como alumno de ese centro logré bronce, en compañía de Delfín Ochoa, en doble, en unos Juegos Nacionales Escolares, pero Calatayú, aunque no era entonces mi entrenador, al parecer no me vio futuro competitivo y me reorientó para el magisterio en el deporte. Me hice profesor de Educación Física en la Epef Manuel Fajardo de Holguín.

¿Luego volviste a la Eide?

Si, ya como trabajador del deporte. El 27 de agosto de 1983 comencé como entrenador de tenis, labor que realicé por 27 años en ese centro, con positivos resultados, como el logro de varias medallas, incluyendo dos oros, de mis alumnos, en los Juegos Nacionales Escolares. En un período fungí como Jefe de Cátedra. En ese tiempo, igualmente, me hice árbitro de tenis. En el año 2000 me designaron Jefe del Grupo con pelotas y en el 2002 subdirector deportivo de la Eide, hasta el 2007, cuando fui a cumplir colaboración técnica en Venezuela.

¿Y en el trabajo con el alto rendimiento?

Al regresar de Caracas, 2010, me nombraron Jefe del Departamento de Alto Rendimiento en la dirección provincial de Deportes, función que desde entonces realizo, con un paréntesis entre 2014 y 2016, etapa en la cual realicé mi segunda colaboración internacional, también en Venezuela. En las dos misiones se reconoció mi labor, primero como metodólogo en la capital venezolana y luego como coordinador técnico en Carabobo.
Este departamento de Alto Rendimiento, con seis especialistas, es un importante eslabón en el deporte. Es el que realiza el asesoramiento técnico-metodológico a los centros provinciales de alto rendimiento y a las estructuras deportivas de todos los  municipios. Controla todos los resultados competitivos de las disciplinas, orienta y hace proyecciones estratégicas.

¿Tu trayectoria abarca, igualmente, muchos reconocimientos?

Mi trabajo siempre ha sido bien considerado, tanto el que hice en la Eide, como el que sigo haciendo en la dirección de Deportes. En ocho años seguidos (1984-1991) recibí el sello de Educador Ejemplar. Premio Relevante en el Tercer Simposio Nacional de Alto Rendimiento; mejor entrenador en tenis de Cuba en 1988 y 1995, mejor árbitro nacional en tres ocasiones (1991,1993 y 1995), mejor funcionario a nivel de país, de Alto Rendimiento en el 2013; me otorgaron las medallas Rafael María de Mendive (2008), Trabajador Internacionalista (2010) y Mártires de Barbados (2017), entre otros reconocimientos.
En 1996  fui estimulado con un viaje a Cancún, México, como parte de una delegación deportiva cubana que competía en un circuito entre los dos países. En esa ocasión laboré como entrenador y árbitro.

¿Cómo valoras los resultados integrales del deporte holguinero y su posición en el país?

Yo estimo que Holguín tiene potencial para ubicarse entre los primeros cinco en todas las categorías e integralmente en el país. Entre las causas objetivas que no han permitido dar el salto están la limitación o falta de recursos para cubrir las necesidades en implementos y otros.
También se debe, actualmente, a la juventud e inexperiencia de una gran parte de la fuerza técnica. En los últimos años nos ha estado golpeando la migración de los técnicos hacia otras funciones y organismos. Entre 2017 y lo que va de 2018 hemos perdido 314 técnicos. A pesar de esas dificultades, debemos mejorar posiciones en las distintas categorías competitivas en 2019 y 2020.

¿La familia, también trabajadora del deporte?

Mi esposa Yusimí González, trabaja en recursos humanos en la Eide y el hijo Alberto labora en el departamento de Informática en la dirección provincial de Deportes y cursa el tercer año en Licenciatura en Deportes. Mi padre Alberto, fallecido, fue directivo en deportes en Las Tunas.

¿Satisfecho con tu andar profesional, perspectivas?

Siento satisfacción por lo que he hecho y sigo haciendo, pero insatisfacción por los resultados del deporte en Holguín, porque se puede más. Siempre me supero, y ahora me propongo agregar a la Licenciatura y  diplomado, la Maestría, la que estoy terminando en Pedagogía del Deporte y Cultura Física. En mi trayectoria laboral lo mejor ha sido mi desempeño como entrenador, pero uno debe cumplir con las responsabilidades que se les asignan. Me hubiera gustado, igualmente ser Comisionado de Tenis, no obstante las funciones actuales me apasionan y cada día trato de hacerlas mejor. El deporte es mi vida.