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Juana y sus nasobucos: el hilo de la solidaridad

Desempolvó su máquina de coser, sacó sus tijeras y se dispuso a contribuir con el enfrentamiento al coronavirus. Juana Guerra es una de las muchas mujeres holguineras que se suman a la labor de confeccionar nasobucos para la protección del pueblo.

“Me motivó el hecho de que hay muchas personas en la calle que no usan el nasobuco, que están desprotegidos a pesar del llamado de nuestro gobierno al pueblo para que se cuide. Cuando comenzó la pandemia, la secretaria del Bloque No.3 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en el municipio me pidió colaborar para elaborar estos medios de protección y entregárselos a la población y así lo hice”.

Como federada aúna sus esfuerzos a las filas de esta organización y con cada pespunte aprovecha el aislamiento social para cultivar otros valores como la solidaridad.

“Ya comenzamos a entregarlos, no solamente a las federadas, sino también a los hombres, y a todas las personas que andan sin ellos en el barrio. Aquí en el 18 Plantas donde vivo, hemos donado a muchos vecinos y seguimos haciéndolo porque sabemos que este virus que azota al mundo es peligroso. Los confeccionamos con esfuerzos propios, utilizando materiales como  sábanas o camisas, todo lo que encontramos que sirva para hacer esto lo estamos utilizando. En ocasiones me regalan un poquito de hilo y lo empleo en esta tarea”.

Cuando regrese a las aulas universitarias para Juana serán solo un recuerdo estos días difíciles, alejada de sus seres queridos y compañeros de trabajo. Mientras, con la certeza de servir como mejor puede se mantiene informada, observa la ciudad desde su octavo piso y pide salud para el pueblo holguinero y su país.

“Yo soy profesora de la carrera Comunicación Social en la Universidad de Holguín, y la sede a la cual pertenezco “Celia Sánchez Manduley” fue convertida en un centro de aislamiento para viajeros y pacientes sospechosos de coronavirus. Por ello sentí que debía aprovechar mi tiempo en hacer algo útil. Siempre he estado en los momentos más difíciles de nuestro proceso revolucionario y pienso que en este no me podía quedar tranquila en mi casa sin contribuir. Mi aporte es humilde pero puede ayudar a que mi ciudad se mantenga bella y saludable, para no tener más contagios, para que esta pandemia no se desarrolle entre los holguineros,  para evitar que esta situación continúe en el Holguín que tanto amo. Cuidémonos y cuidemos a nuestra familia”.