A+ A A-

Comentando

  • Escrito por Beatríz Galbán Álvarez
  • Categoría: Comentando
  • Visto: 299

Normalidad post pandemia

La noticia de la vuelta a la normalidad en Cuba ante un escenario favorable de la Covid-19 ratifica al Sistema de la Salud de la isla como fortaleza indiscutible del Proyecto Social Cubano. Con gradualidad y asimetría la dirección del país organiza este momento en los territorios de la nación para dar paso a las fases  recuperativas con mayor conocimiento de la enfermedad.

A más de 90 días de enfrentar el nuevo coronavirus, la mayor isla de las Antillas inscribe los protocolos de actuación contra la Covid-19 en su extensa relación de méritos por salvaguardar la vida de las personas. Aún cuando los grandes medios u otros desinformados intentan desacreditar lo hecho de manera sutil o abierta, cada vez resulta más difícil ocultar la acción de los profesionales de la salud, científicos y el Estado.

El paso a la normalidad en los territorios responde al pesquisaje oportuno y al control de los contactos, la disminución de los decesos y el aumento de las altas médicas diarias, la unidad entre todas las empresas de la nación, el cierre de brotes, el quehacer de los voluntarios en los centros de aislamiento y la disciplina y responsabilidad de los ciudadanos evitarán rebrotes en los próximos meses.

En el oriente de Cuba la situación es más favorable que en la capital donde se percibe la cola de la epidemia. No hay muertes maternas ni infantiles y los salubristas son protegidos en las instalaciones hospitalarias con todo el rigor que entraña la vida del ser humano. Los protocolos de Bio seguridad garantes de la salud de los médicos y personal de enfermería confirman por qué hacer sostenible el programa de salud de un país es necesario en un siglo XXl golpeado por un virus que le ha cambiado la vida al planeta. Y queda claro que la vocación humanista y solidaria de Cuba no es un gesto ocasional.

Otra vez los galenos se ofrecieron a salvar vidas. Italia los acogió en Lombardia y Turín. Le siguieron 34 brigadas en todas las latitudes, impregnadas de conocimiento, amor al prójimo y orgullosos de ser la cara del Caribe y Latinoamerica. Cuba no descansa en tiempos en que la Covid-19 amenaza.

La seriedad y la voluntad política nos acompañan. Volver a la normalidad impone retos a todos por igual. Mantener activado el Sistema sanitario, continuar la producción de fármacos, avanzar en los proyectos de investigación y en el estudio genético a quienes padecieron la enfermedad devienen salud, bienestar y calidad de vida.

  • Escrito por Beatríz Galbán Álvarez
  • Categoría: Comentando
  • Visto: 222

La ciencia frente a la Covid-19

En la medida en que Cuba transita por el distanciamiento social a causa de la Covid-19 la ciencia, la innovación y el desarrollo como armas imprescindibles en la batalla contra la pandemia le confirman a la Isla estar en condiciones  de aportar a la ciencia mundial.

Un día tras otro cuenta la realidad ante la disminución de la tasa de fallecidos por el nuevo coronavirus en la nación caribeña.

En busca de diagnosticadores más sofisticados de la enfermedad, en el uso de fármacos, en catorce proyectos de investigación y por la obtención de una vacuna preventiva o profiláctica con larga duración andan involucrados los científicos.

El uso de medicamentos, generados por la industria biofarmacéutica cubana, ha contribuido a evitar que pacientes aquejados del virus lleguen al estado grave o crítico. El más conocido internacionalmente es el Interferón empleado en China.

Desde entonces existía cierta expectación por conocer sus resultados y según expertos, de una muestra de 700 pacientes tratados con él, sólo el 5 % pasó a la fase de gravedad mientras que ése indicador en el grupo de los que no utilizaron el medicamento, fue de más de un 9%.Vale el Interferón nuestro al igual que los demás productos logrados por empresas de BioCubaFarma, en condiciones muy adversas.

Otros permiten mejorar el distrés respiratorio, modulan la inflamación, impiden que ocurra una inmunosupresión marcada y contribuyen a la calidad de vida post Covid-19. La industria biotecnológica se fortalece y sus medicamentos están a disposición de salvar vidas a enfermos con la Covid-19 en Cuba y en otras latitudes.

En tiempos del SARS Cov2 los investigadores se mantienen ávidos por completar proyectos pues el conocimiento y la voluntad crecen en la búsqueda de alcanzar soberanía tecnológica y la contención de la epidemia. Ante este hacer resalta la estrategia del Centro Nacional de Investigaciones Científicas conocido como el CENIC, institución que acumula una historia con liderazgo ganado.

Los países del Alba-TCP tienen en Cuba a un país que los acompañará siempre porque la nueva economía necesita un enfoque colectivo.

El aporte de la biotecnología es determinante para todos en estos momentos cuando 34 brigadas médicas cubanas demuestran al mundo que la paz, la solidaridad y la unión entre todos los miembros de la Alianza hacen falta para enfrentar las consecuencias de la Covid-19.

  • Escrito por Beatríz Galbán Álvarez
  • Categoría: Comentando
  • Visto: 168

Grandes de alma

Desde hace días pienso en la obra de amor de la brigada médica de Cuba en la localidad de Crema, en la región de Lombardia. El anuncio del regreso de los 52 valientes que la integran me dejaba sin dormir por las noches hasta que al conciliar el sueño las líneas se aproximaban.

Cuando el 24 de marzo partieron, la mirada era para estos hombres curados de espanto algunos por estar cerca del ébola en África y todos dispuestos a salvar vidas. Italia, un país de cultura milenaria los acogió con muestras de simpatía y gratitud pues el respaldo humanitario sembró más razones para la hermandad mundial.

Al decir del cronista Enrique Ubieta el virus ha revelado la existencia de una juventud deseosa de hacer cosas, de practicar la solidaridad en estos lares, una juventud que la tragedia ha unido, y que de cierta forma, ha despertado en el primer mundo.

Para Cuba hoy la solidaridad es suma de esfuerzos pese a la política genocida del bloqueo y a las sanciones de Estados Unidos. Y es que la solidaridad nace también de la cubanidad, esa que como bandera abrazamos y extendemos al planeta. Ustedes ganaron la admiración de Italia. En estos meses les ha crecido el sentimiento hacia la humanidad.

Entrar a la zona roja, rehabilitar a un paciente, intercambiar conocimientos y experiencias, saberse cercanos al peligro y cumplir los protocolos de seguridad  los devuelve a la tierra que los vio nacer. Entonces pienso. Escribí a los 52 valientes que en Lombardia vieron el rostro más duro del coronavirus. Como grandes de alma llegan a la Cuba que los admira.