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El hombre del pasado mañana

A pesar de que la mayoría de los jóvenes a nivel mundial malgastan su tiempo en banalidades en Internet, hay una cantidad considerable que dedica su tiempo libre, incluso el laboral, a leer, y a veces, buena Literatura. La exitosa serie de televisión Juego de Tronos, es basada en la saga Canción de Hielo y Fuego, del escritor George R.R. Martin, y gran parte de los seguidores del audiovisual, ya se han leído las novelas, algunos, varias veces.
 
Lo mismo sucedió con Harry Potter y el Señor de Los Anillos en los comienzos del siglo XXI. Tal parece que los audiovisuales prominentes impulsan la lectura de sus homólogos literarios. En ocasiones, de ahí salen lectores para toda la vida, en otras no solo lectores, sino intelectuales o artistas. Así que la imagen no separa a los individuos de las letras, a veces los unen.
 
Lo más importante es leer, aseguraba el escritor chileno Roberto Bolaños, considerado por muchos críticos, el último gran autor latinoamericano. Se ha repetido tantas veces en nuestro país, en nuestra provincia, la importancia de la lectura, no importa si es intelectual o no, si es universitario o no; la lectura agranda a todos.

Esta civilización del espectáculo, como le llama el escritor peruano Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura, es un espectáculo a través de las pantallas.Provoca que muchos se queden detrás de las pantallas con imágenes. Y su cerebro no crece, no funciona mejor. Se queda ahí, encuadrado en una imagen que necesita palabras para entenderla, razonamientos. Estos nunca serán suficientes, o a veces ni siquiera seremos capaces de producirlos, si no tenemos algunas horas de lectura.

La ausencia de este hábito, es también la ausencia de la voluntad de superación de cada ciudadano en el área donde se desarrolla: si es estudiante, médico, albañil, ingeniero… ocurre lo mismo, la calidad de lo que sea que hagamos, no será la suficiente si en el inicio de cada jornada, no arde en nosotros el deseo de ser un mejor estudiante, un mejor médico, albañil, ingeniero…

Así, la sociedad, la familia, nosotros mismos, seríamos bastante, y tendríamos bastante, para el buen vivir. Pero el estado de satisfacción personal y social, solamente lo logran unos pocos, esos que en cada día, se superan, leen.

No importa cómo inicies el camino al progreso, lo importante es comenzar, porque una vez provado el sabor de pequeños éxitos, te enamorarás del esfuerzo de superarte. Y buscarás,como planteaba el filósofo alemán Friedrich Nietzsche, convertirte en el hombre del pasado mañana, el superhombre. Recuerda: hay quienes comenzaron viendo Juego de Tronos, Harry Potter o El Señor de los Anillos.

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