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Un compañero peligroso (+ video)

Después de varios meses ahorrando al fin Alejandro pudo comprarse un Iphone 8. Para él tener un teléfono era como ir de vacaciones a París o a Roma. Se pasaba el día entero mandando mensajes multimedia y cuando no estaba escuchando música, lo guardaba en el bolsillo de su pantalón.

Él, como muchos, desconoce cuántas afectaciones a la salud puede ocasionar la continua exposición a las radiaciones que desprenden esos artefactos.

Al incluirles cada vez más funciones los utilizamos durante más tiempo y de maneras muy diversas, hasta el punto de no desprendernos de ellos. Pero cuidado, según estudios realizados por la Organización Mundial de Salud el uso de celulares puede generar el crecimiento de células cancerígenas y varios científicos de Suecia encontraron tendencias estadísticamente significativas de un mayor riesgo de cáncer.

Los niños corren más peligro que los adultos, ya que sus sistemas nerviosos aún están en formación y por consiguiente son más vulnerables.

Por otro lado, llevar siempre el móvil en los bolsillos del pantalón reduce la producción de esperma y altera su movilidad, lo cual afecta negativamente la calidad del semen y la fertilidad de los hombres, además de propiciar la aparición de cáncer testicular.

La información antes mencionada nunca la va a escuchar de una compañía productora de celulares o de una prestadora de servicios telefónicos debido a que va en contra de sus intereses de mercado.

El ritmo de vida actual prácticamente requiere estar comunicados siempre. Por lo tanto, dejar de usar un teléfono celular es imposible aunque mucho se puede hacer para reducir de manera radical la exposición a la radiación.

Lo primero es reconocer el peligro de tenerlo pegado directamente a alguna parte del cuerpo. Por eso la principal recomendación es tratar de mantenerlo lo más alejado posible.
Otra es utilizar la modalidad de altavoz cuando hagas o recibas una llamada. El simple hecho de separarlo 4 pulgadas de la cabeza permite reducir la exposición a la radiación generada en más del 50%.

Si duermes con el celular prendido déjalo lo más alejado de tu cuerpo posible, especialmente de tu cabeza y procura mandar mensajes en vez de realizar llamadas. Esta manera es una de las formas más efectivas para reducir la exposición electromagnética creada por la emisión y recepción de señales.

También procura no utilizar el teléfono cuando la señal se encuentre muy baja. Entre menor sea la señal de frecuencia más tendrá que trabajar el instrumento para poder realizar la llamada y mayor será la radiación que emitirá. Mientras tu celular se encuentra encendido emite radiación de manera intermitente, incluso cuando no lo estés utilizando.

Aunque es innegable que esos dispositivos hacen nuestra vida más sencilla y eliminan las fronteras del planeta de una forma increíble, úsalo con mesura y no dejes que la alegría de tener lo último del mercado afecte lo más valioso que tienes: tu salud.


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