• Categoría: Comentando
  • Visto: 665

La ANEC: Metida en el potaje

A uno le gusta eso, que la gente se implique, que “se meta en el potaje”, que no se quede por las ramas. Y cuando se trata de economía, que es donde estamos con el agua al cuello, más aún. Y eso ha hecho la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) en Holguín, o al menos eso es lo que nos queda tras escuchar las intervenciones de la Asamblea Provincial, que se celebró recientemente en el recinto ferial de ExpoHolguín.

Se paró la profesora universitaria Merlinda Clarke Bloomfield –de la que casi nadie pronunció bien el apellido, según ella, “porque no saben inglés”– y dijo que el encadenamiento productivo es una necesidad; que ya no hay tiempo para estudios, sino para acciones; y cada proyecto debe tener un enfoque de cadena, porque todo lo que se haga tiene que ser sostenible en el tiempo, y debe propiciar el desarrollo local.

Se dice que Holguín y Cienfuegos tienen el mayor número de proyectos aprobados en el país, pero ese dato, por sí solo, no confirma nada que sea positivo aún, porque como dijo en el plenario alguien “que sabe”, el desarrollo local es una carrera de resistencia, no de velocidad.

Ese alguien fue la Doctora en Ciencias y profesora de la Universidad de Holguín, Saimelyn Forteza, quien  le puso la tapa al pomo cuando dijo que los consejos populares deben saber en qué se emplea el dinero de la contribución para el desarrollo local, pues es una manera de transparentar la gestión del gobierno.

No se concibe que un delegado no sepa explicarles el gasto público a sus electores, como tampoco se concibe que un obrero no conozca cómo contribuye con su trabajo a los programas de Desarrollo local de su municipio y su provincia.

La propuesta fue aceptada de inmediato por Ernesto Santiesteban Velázquez, primer secretario del Partido en Holguín, quien señaló que la  transparencia gubernamental es uno de los llamados del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, en cada uno de sus recorridos por las provincias del país. Y Holguín tiene el deber de asumir esa indicación, porque la información al pueblo es imprescindible para movilizarlo.  

En la Asamblea también dijeron que hay un hombre que tiene unas cabras “tecnológicas” en Urbano Noris, que le dan una leche especial, y el productor hace hasta chocolate con leche de cabra.

En el plenario se hicieron sugerencias a los empresarios holguineros de hacer lo que hacen los cuentapropistas, que aprovechan el crédito bancario para lograr que sus negocios crezcan.

El crédito bancario lo asumen como una inversión; sin embargo, el empresariado holguinero lo usa más hoy para saldar cuentas viejas que para favorecer el desarrollo.

También hubo espacio para la autocrítica, porque una especialista del Centro de Metrología y Normalización criticó que algunos economistas y contadores nuestros no dominan las normas internacionales que regulan cómo deben expresarse las magnitudes y medidas. Y que kilómetro no debe anotarse en papeles con K mayúscula, y kilogramo tampoco. Parece una tontería pero no lo es. Cuando lo cambias y lo escribes mal, la tontería termina en disparate. Y después, cómo vamos a negociar con el mundo, que es a lo que estamos convocados hoy.

De exportaciones se habló también, y se dijo que hay que hay entidades que valoran mucho el rol de la economía, como la empresa de Motores Eléctricos, de Cacocum y la Fábrica de Tubos Holplast.   

De La Asamblea salí satisfecho. Sin economía ni contabilidad es imposible el despegue que demanda el país. Y eso se logra si todos nos metemos en el potaje, como lo ha hecho ANEC.  

Escribir un comentario