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Enamoramiento
Autor :Abdiel bermúdes Bdz / Fotografías de: - Publicado: 13/02/2015 07:10:02 PM| 2 Opiniones

 Debo comenzar con una confesión: no me gusta hablar demasiado del amor. Es un tema complicadísimo, en el que rara vez uno acierta, porque el amor se parece muchísimo al agua, que te llena las manos y luego se te va escapando por las esquinitas…

No lo digo solo yo: lo dicen esas parejas que terminan queriéndose como hermanos, como familia, pero no como pareja. Y se besan en la cara, y ella le lava la ropa y él se acuesta a su lado, pero con la cabeza demasiado lejos, no como en los viejos tiempos, cuando ambos eran un manojo de brazos, y piernas, y risas, y besos, y ropa interior, y cuerpos sin ropa interior. Pero ya no es así. El tiempo pasó y la rutina fue colándose en la casa, en la cocina, en la cama, en todos los espacios. Y aceptaron vivir de ese modo, porque la costumbre fue más fuerte que el amor, como dice la canción.

Que diga todo esto no significa que no crea en la perdurabilidad del amor. Creo que el amor es tan duradero como la vida, solo que nadie tiene el poder de determinar cuánto se prolongará en el tiempo, y eso lo hace impredecible, insospechado y, a ratos, finito, porque de un momento a otro el amor puede morírsenos en plena cara.

Hay quien tiene más suerte, porque posee un amor resucitado, o resucitador, que sirve igual, y lo revivió con un beso boca a boca, ya que los besos “de piquito” no cuentan en las historias de amor. Que lo digan Blanca Nieves, la Bella Durmiente y hasta la Sirenita. Ninguna recibió un beso pasajero. Los príncipes las apretaron contra sí, con brazo de hierro, y casi las matan de verdad, aunque con un beso aturdidor, asfixiante, como recomiendan las Sabias Escrituras del amor.  

He visto besos de esos por ahí, a veces a plena luz del día, en cualquier calle y en cualquier plaza, capaces de despertar las rechiflas de unos cuantos. Los más puritanos llegan a gritarles a los amantes que vayan a besarse en un lugar oscuro, como si el amor no fuera cosa de luz.

Alguien me hizo dos preguntas en una sola hace unos días: ¿Cómo nos enamoramos los jóvenes de hoy? ¿Acudimos a las mismas estrategias que empleaban nuestros abuelos? La verdad es que estoy comenzando a creer que el amor es algo así como una fuente de energía renovable.
Mi abuelo me decía que había que darle muchas vueltas al parque del pueblo durante las verbenas, para que una muchacha se fijara en ti. Solo que a veces terminabas la noche mareado y sin novia.

También me cuenta que el jovenzuelo iba a la casa de la joven durante meses, y rezaba noche tras noche para que el futuro suegro quisiera ir al baño y los dejara solos al menos un minutico, a ver si podía tocarle a la novia aunque sea un milímetro de la uña del pulgar.

Ahora es diferente. Para enamorar, la técnica se ha “modernizado”. Ya quedó atrás la era de los papelitos, en los que uno le escribía a la muchacha una sola pregunta: ¿SÍ o NO? Después aparecieron mensajes más “elaborados”, tales como: “Yudisleydis, imagínate la muela y dime la respuesta”. Así de simple, como si “la muela” no fuera necesaria. Y lo cierto es que algunos jóvenes aseguran que no es necesaria. Un muchacho me confesó hace poco: “Mira, tú te vistes como si fuera el último día de tu vida, te pones ‘cuqui’, con los pelos parados, y te le quedas mirando fijo a los ojos, ella se da cuenta, se ríe… ¡y ya la ligaste!”

Así me dijo, como quien toma café, y tuve que creerle cuando su novia reconoció que era verdad, que desde que lo vio mirándola insistentemente en la fiesta, ella misma fue y le dijo: “Oye, chico, ¿te vas a pasar la noche en la miradera, como si fueras un pasma’o?”

Muchas jóvenes de hoy son así de atrevidas. Toman la iniciativa, proponen citas y deciden cada paso que se da en la relación. Incluso pasos más allá de lo que muchos padres imaginan; pasos que luego generan serios dolores de cabeza a toda la familia.

Otras muchachas, sin embargo, todavía gustan de los poemas románticos, y de frases amorosas dichas con voz de locutor: “Mi princesa: aunque se caiga el mundo, yo sostendré el pedacito donde tú estés”.  

Confieso que así las prefiero yo, que soy joven y para enamorar a mi novia llegué a subirme en un escenario para cantarle, delante del crítico público universitario, una canción de José José.

Esa noche le estrujé el corazón y ya no se me escapó. O no me escapé yo, porque todavía me tiene buscándole nísperos y azucenas cuando la cosa anda mala y el amor parece sublevado.

Por otra parte, hoy no me son ajenos los llamados “ciberamores”, o sea, las relaciones que se establecen sin siquiera ver a la otra persona, solo intercambiando mensajes de amor por Internet. Así llegan a concertarse citas a ciegas, que a veces son frustrantes, cuando descubres que esa persona no es quien habías imaginado, y que incluso su foto, su sexo, su enamoramiento… no son verdaderos.

Para enamorarse, los lugares preferidos por los más jóvenes son las fiestas de los fines de semana, el parque nocturno, la parte trasera de la escuela, los viajes a la playa o al río… ¡y el teléfono!, que a veces se sabe si el joven está enamorado por la tarifa que hay que pagar a fin de mes. Conozco a un tipo que noche tras noche va al teléfono a llamar a su novia. O él dice que es su novia, porque yo no me lo creo. ¡Qué novia va a aguantar esa cantaleta todas las noches, repitiéndole lo mismo mientras el tipo parece que se cae, reclinado en el teléfono público, aunque la cola se alargue y se alargue…! Él se da cuenta y cuelga, otra persona llama y luego él sigue, y así sucesivamente, hasta que, supongo, ella lo manda a dormir.

El amor es algo complicado. Que dure mucho o poco, es algo impredecible. Si las habituales causas de muerte (las traiciones, la costumbre y el aburrimiento) no lo matan, entonces puede virarte tu mundo patas arriba, cambiarte los planes, quitarte el sueño y el apetito, pero no te quejarás, porque esa persona a la que consideras tu otro yo, tu mano derecha, tu media naranja, es culpable de que seas la persona más feliz del universo.

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Existen 2 Opiniones de otros lectores sobre el mismo tema

miyeisitodo bien
-
[13/06/2017 11:03:21 AM]  Concuerdo con lo que dice del amor, pues es verdad este comienza, y al principio todo muy bien pero al tiempo estos no se por qué pero se comienzan viendo como amigos. No todas las parejas pasan por esto pero algunas juntos difrutan de un bello amor. Todo esta muy bien por parte de ustedes, CONTINUEN ASI QUE GUSTAN MUCHO

Ana ClaudiaRefexionando
- anaclaudia@servicitmahlg.cu
[08/11/2016 02:40:13 PM] Primeramente quiero decirte que me encantan tus comentarios, me gusta escuchar la radio (cuando puedo), y siempre comentas temas muy acertados. es bueno que existan personas como tú que de consejos a los jóvenes acerca de las cosas de la vida. Mis más sinceros saludos.

 

 

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Última Actualización: 23/02/2018 12:43:47 PM GMT-05:00
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